Lo que le falta a cada forma de hacerlo
- WhatsApp. Deja registro de la conversación, pero casi nunca dice lo que importa cuando la canción empieza a sonar: si es una licencia o una cesión, cuánto dura, quién es dueño de la grabación final y qué porcentaje de la composición conserva el beatmaker.
- Una plantilla de Word. Mejor que nada, pero muchas plantillas se copiaron de modelos escritos para otra ley. En nuestro estudio de 45 licencias de beats, ninguna licencia exclusiva fijaba un plazo y la mitad describía la venta como "propiedad del beat". Además hay que imprimir, firmar, escanear y enviar.
- Un split sheet en papel. Funciona si todos están en la misma sala el día de la sesión. Si alguien faltó o el papel se pierde, el acuerdo queda incompleto.
Qué debe tener un acuerdo firmado en línea
- Un texto que responda las preguntas difíciles: licencia o cesión, plazo, quién es dueño de la grabación final, qué conserva cada uno de la composición, precio, entrega y créditos.
- La firma de todas las partes sobre el mismo texto. Si alguien cambia algo después de que otro firmó, ese otro ya no firmó lo mismo.
- Un registro de la firma: quién firmó, cuándo, y una huella del contenido que permita comprobar después que el documento no cambió.
- Una copia para cada parte.
¿Vale una firma en línea?
La Ley N.º 19.799 sobre documentos electrónicos y firma electrónica, que puedes leer en Ley Chile, establece como regla general que la firma electrónica, cualquiera sea su naturaleza, se mirará como firma manuscrita. Hay excepciones: no aplica cuando la ley exige una solemnidad que no puede cumplirse con un documento electrónico.
La más importante en música es la cesión de derechos de autor. La Ley N.º 17.336 exige que se haga por instrumento público o por instrumento privado autorizado ante notario, y que se inscriba; está en Ley Chile. El DDI aclara en sus preguntas frecuentes que ni siquiera la firma electrónica avanzada reemplaza esa comparecencia ante notario. Por eso, un contrato de beat que se firma en línea debe ser una licencia, no una cesión. Lo explicamos en firma electrónica simple: qué es y qué vale.
Las opciones
- Tu plantilla y una herramienta genérica de firma electrónica. Sirve para firmar cualquier PDF. El texto lo pones tú, así que tienes que revisar que responda las preguntas de arriba y que esté pensado para la ley chilena.
- Un abogado. Es lo indicado para ventas de alto valor, acuerdos complejos o cuando realmente quieres ceder derechos.
- SplitDeal. Arma el texto a partir de tus respuestas: un contrato de licencia exclusiva con plazo para vender un beat, o un acuerdo de canción entre colaboradores. Lo firman todos en línea con firma electrónica simple, y en una venta queda registrado el pago y la entrega. Es gratis y no necesitas cuenta para empezar. No es asesoría jurídica.
Cómo pasar lo que ya acordaste
- Junta lo que conversaron: el precio, lo que se entrega, los porcentajes y los créditos que ya se dijeron por WhatsApp o en la sesión.
- Completa lo que falta: plazo, quién es dueño de la grabación, qué conserva el beatmaker.
- Pide el email de cada parte: es por donde llega la invitación a firmar.
- Envíalo a firmar y guarda la copia firmada.
Preguntas frecuentes
¿Un acuerdo por WhatsApp sirve como contrato?
Un chat puede servir como evidencia de lo que conversaron, pero rara vez deja claro lo importante: si es una licencia o una cesión, cuánto dura, quién es dueño de la grabación final y qué conserva el beatmaker. Conviene pasar lo acordado a un documento que ambos firmen.
¿Puedo firmar un contrato de beat en línea en Chile?
Sí. La Ley N.º 19.799 regula la firma electrónica y establece como regla general que se mira como firma manuscrita, salvo cuando la ley exige una solemnidad que no se puede cumplir con un documento electrónico. Una cesión de derechos de autor es un ejemplo: requiere instrumento público o instrumento privado autorizado ante notario.
¿Qué necesito para que todos firmen un split sheet en línea?
Un documento con el reparto acordado, el email de cada participante y una herramienta que registre quién firmó, cuándo y qué versión. Lo importante es que todos firmen exactamente el mismo texto.